Tengo tentacion de tus besos,
sed, de sentire tu calor,
no tengo admonicion de mis deseos,
tener, y fluir en tu dolor.
Quiero tocar tus manos,
dibujar en el aire tu figura,
quiero dormir en tu pecho,
despertar en el valle de la premura.
Poemas contemporáneos para la vida.
Tengo tentacion de tus besos,
sed, de sentire tu calor,
no tengo admonicion de mis deseos,
tener, y fluir en tu dolor.
Quiero tocar tus manos,
dibujar en el aire tu figura,
quiero dormir en tu pecho,
despertar en el valle de la premura.
Para L.A.M. y A. C.
Te necesito aqui,
me haces falta,
no te vuelvas a ir,
por que me hago nada.
Entiende que sin ti,
solo encuentro locura,
no quiero ya vivir,
sin tu amor y ternura.
Dime que volveras,
un dia una hora,
dime que me arruyaras,
alguna vez algun ahora.
Por que cuando estoy contigo,
no siento dolor ni perdida,
no soy profugo y mendigo,
ni siento el alma confundida.
Hasta que no puedo mas,
dejo caer mis lagrimas,
como rios de imagenes,
rojas son mis paginas.
Necesito tus ojos mirandome,
tus manos acariciando las mias,
tus labios besandome,
ser yo la que necesitas.
Quedate aqui en mi vida,
por que te vas y te llevas todo,
lo que un dia quise cuando fui ninia,
se queda la novia y se va el novio.
Desde mi cielo,
pienso en ti,
leo la carta y te veo,
y me duele no estar ahi.
Aunque nunca te vuelva a ver,
te amare siempre,
aunque no sepa donde estes,
te extraniare siempre.
Extraniare la geometria de tu cuerpo,
la calidez de tu amor,
la fantasia de tus besos,
y tu ajedrez de Dios.
Hare moleculas de ti,
con agua del rio,
tendre libelulas de mi,
con nieve del tiempo frio.
Si te extraniara mas,
seria siempre preso de tu nombre,
si no supiera donde estas,
le preguntaria dia y noche a cada hombre.
Media hora al dia escribo para ti,
vaya si soy cinico y letargico,
si en ti pienso hoy desde que amaneci,
hasta en la tarde en el trafico.
Te juro que estoy tratando de olvidarte,
es solo hacer esta excepcion,
lo que me cuesta acostumbrarme,
no ha sido mi mejor decision.
Se lo que las miradas dicen sin hablar,
cuanto soy cazado sin poder huir,
hoy te dejare descansar,
en el mudo oido del fin.
Que hago las otras veintitres horas y media?,
fingir que voy de un lado a otro,
mientras se arrastran las horas lentas,
pensando que no es yo y tu sino nosotros.
No habia terminado para mi,
aunque creiste que ya no quedaba nada,
poseo mas te lo que te di,
ya la hora llega de entrada.
Te escribi de los minutos las horas,
mil pensamientos que nunca comprendi,
no mires hacia abajo aunque lo quieras,
no vayas a descubrir lo que hoy vi.
Nunca deje caer mi bandera,
jamas llego el momento en que rendi,
pero no podre obligarte a que me quieras,
maniana sera el dia que no amaneci.