Mi zen esta intacto,
fluye en mi la paz, el amor,
un beso, un abrazo.
Vivo en un dobles de tu labio,
en una fotografia que cada año,
me inspira a recrear el mundo entero.
Comamos juntos que tenemos antojos,
una premiacion que hemos esperado.
Mi zen esta intacto,
fluye en mi la paz, el amor,
un beso, un abrazo.
Vivo en un dobles de tu labio,
en una fotografia que cada año,
me inspira a recrear el mundo entero.
Comamos juntos que tenemos antojos,
una premiacion que hemos esperado.
Soy una emoción tuya,
un beso, un aullido, un lamento,
el epicentro de tu vida,
soy brillo, soy sed, soy alimento.
Tu observas la lluvia,
yo contigo sueño,
me pidas ayuda,
y yo regreso, regreso, regreso.
Me atrae tu fotografiá,
que capta tu tono de almendra,
tu sencillez, tu alegria.
Un centenar de libros en mi memoria,
historias que no he vivido,
pero experimentado su gloria.
Me faltan aun novecientos,
según leí en mis metas,
escritas en aquellos momentos,
en los que apenas me conocias.
Hace tres años te vi por primera vez,
el yo que tu nunca conociste murió ese día,
por que siempre haz conocido un yo que muere por saber,
si me amas, donde estas, que haces y que dirías.
El tiempo va corriendo,
y nos lleva en brazos,
nuestro fuego prendiendo,
vivos en nuestras brasas.
Tomame como un café,
cuando sientas frio,
yo te he amado y te esperare,
si vuelves conmigo.
Me gusta que te veas tan mexicana,
con tu risa tus aretes,
con tu ceja despreocupada.
Salones y mesas,
luces y fiestas,
luces y barras,
vasos y jarras.
Recepciones y piso de baile,
estacionamiento y un sastre,
pantalla de proyección,
latidos de la emoción.