Noches eternas,
calor interno,
perdido el termo,
parece infierno.
Llame pronto,
llama este loco,
a veces tonto,
otras un loro.
Amame siempre,
hazlo en Septiembre,
aun con fiebre,
nunca me hiere.
Noches eternas,
calor interno,
perdido el termo,
parece infierno.
Llame pronto,
llama este loco,
a veces tonto,
otras un loro.
Amame siempre,
hazlo en Septiembre,
aun con fiebre,
nunca me hiere.
Donde te pienso,
donde te añoro,
no fue un sueño,
no fue imploro.
Tocaste pronto,
luego me amaste,
me volviste loco,
y me rescataste.
Dime que me amas,
en la cocina,
tambien en la sala.
Que todo se impregne,
de tu amor, de tu ser,
que me deleite,
hasta volverte a ver.
Mi alma de cristal,
alas en suspenso,
iras a levitar,
jura que es cierto.
Siqueiros al retrovisor,
eleven las anclas,
y todos a babor.
Subiran las amarras,
colgaran mis espaldas,
en tus miradas.
Amor fragilidad tersa y envidiable,
castillo aderezado y calido,
barniz del tiempo y lo inefable,
emperatriz de fiestas y amparable.
Amor veneno, antidoto y mimbre,
cimbre de una atifona,
de un cedro y un filme.
Ardor, realizacion ineludible,
de un sueño, un reposo,
una muralla de delfines,
y un enorme oso.
Amarrado a la silla,
solo pienso en ti,
si me acerco a la orilla,
o saldré de aquí.
Momentos de frustración,
y hasta desesperación,
todo estará bien,
un rato mas y saldré.
Hoy mas que ayer,
dime estas conmigo,
dime aunque lo se,
aunque sea repetido.
Nunca te diré te amo suficiente,
para desaparecer en paz,
siempre regresare interminablemente,
para encontrarte y volver a amar.